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Cultura en el Cusco: Expresión cultural y tradicional

Escrito por Sadith Collatupa
Actualizado en: 2025-11-20
La cultura del Cusco es un tejido vivo donde coexisten memoria ancestral, religiosidad popular y dinámicas contemporáneas. No se reduce a sus monumentos arqueológicos ni a las postales más conocidas; también se percibe en una mañana cualquiera: basta cruzar la Plaza de Armas, ver una danza que anima la calle, escuchar a la gente conversar en quechua y castellano, o sentir el aroma de los platos que salen de los restaurantes del Centro Histórico de Cusco.
Al hablar de la cultura viva de Cusco, se cumple la tarea de compartir con los demás una ciudad con huellas del antiguo Tahuantinsuyo, que al mismo tiempo, se adapta a los retos y oportunidades de la modernidad. Entre muros incaicos, balcones coloniales y una vida urbana en constante movimiento, las tradiciones se renuevan sin perder su raíz. Para quien recorre sus calles con atención, es fácil notar que el pasado no es solo recuerdo: dialoga con el presente a cada paso.
Cusco, una ciudad donde convergen tiempos y memorias
El Centro Histórico de Cusco es uno de los ejemplos más claros de esta convivencia de tiempos. Iglesias construidas sobre antiguos templos, calles que conservan trazos prehispánicos y casonas coloniales transformadas en espacios culturales evidencian la superposición de capas históricas.
En un mismo recorrido es posible observar:
- Restos arquitectónicos incaicos que forman parte de la vida cotidiana.
- Espacios religiosos que combinan simbología católica y elementos andinos.
- Comercios, talleres y mercados donde aún se escucha el quechua de manera natural.
Esa convivencia se hace visible cuando la procesión del Señor de los Temblores pasa junto a un muro incaico o cuando un taller textil funciona en el interior de una casona colonial. El pasado no es un escenario detenido, sino un marco que sigue influyendo en la vida diaria.
Inti Raymi: una antigua ceremonia que mantiene su vigencia
Entre las fiestas más representativas del calendario cusqueño se encuentra el Inti Raymi, o Fiesta del Sol, celebrado cada 24 de junio. De origen incaico, esta ceremonia marcaba el inicio de un nuevo ciclo agrícola y rendía homenaje al dios Sol. Actualmente se realiza una representación escénica en tres espacios simbólicos: el Qorikancha, la Plaza Mayor y la explanada de Sacsayhuamán.
La puesta en escena incluye personajes como el Inca, la Qoya, sacerdotes y delegaciones de los cuatro suyos. Quienes asisten pueden observar no solo trajes y coreografías, sino también gestos rituales que remiten a la cosmovisión andina: el respeto a los apus (montañas sagradas), el agradecimiento a la tierra y la centralidad del Sol como fuente de vida. Cuando el Inca alza los brazos hacia el Sol en Sacsayhuamán y el público guarda silencio por unos segundos, muchas personas locales no solo observan una representación: reviven, simbólicamente, una forma de entender el mundo.
Recomendaciones para participar en Inti Raymi
Quienes deseen presenciar esta celebración pueden tener en cuenta algunos aspectos prácticos:
- Planificación previa: las entradas a la tribuna de Sacsayhuamán se agotan con semanas de anticipación, especialmente en temporada alta.
- Condiciones climáticas: al realizarse en pleno invierno andino, se recomienda llevar ropa de abrigo, bloqueador y agua; el sol puede ser intenso, pero el viento es frío.
- Respeto al espacio ceremonial: es importante evitar invadir el recorrido de los actores o bloquear las vistas de otras personas para obtener fotografías o vídeos.
Vivir el Inti Raymi con esta mirada permite comprenderlo no solo como un evento vistoso, sino como una expresión de una historia que sigue reclamando su lugar.
Corpus Christi: fe, procesiones y gastronomía festiva
Otra de las tradiciones del Cusco con gran arraigo es el Corpus Christi, celebración católica que en esta ciudad adquiere características únicas. Durante esta festividad, distintas parroquias del Cusco trasladan a sus santos y vírgenes en procesión hasta la Catedral, donde se realiza un encuentro multitudinario.
Las imágenes, acompañadas por bandas de música y fieles devotos, recorren las calles del Centro Histórico en medio de oraciones, cantos y gestos de agradecimiento. Muchas familias se preparan durante todo el año para estos días: adornan las andas, organizan promesas y coordinan la participación de cada barrio. Para muchas familias, participar como cargadores, priostes o músicos no es solo un compromiso religioso, sino un acto que refuerza la historia de su barrio y sus lazos de parentesco.
La gastronomía también forma parte central de esta fiesta. En los días de Corpus Christi se ofrece el chiriuchu, un plato frío que combina productos de distintas regiones del país, como cuy, gallina, chorizo, algas, queso y maíz tostado. Probarlo en una mesa compartida o en un puesto de feria permite percibir cómo la cultura se expresa también a través del sabor y del encuentro.
Cómo vivir Corpus Christi de forma respetuosa
Para quienes visitan la ciudad en estas fechas, es recomendable:
- Respetar las procesiones: no obstruir el paso de las imágenes ni interferir durante los momentos de oración y recogimiento.
- Elegir puestos de comida de confianza al momento de probar el chiriuchu u otros platos típicos, y observar las condiciones de higiene.
- Observar la participación de la comunidad: prestar atención a la organización de las cofradías, a las formas de acompañar las imágenes y a los vínculos que se tejen alrededor de la fiesta.
De esta manera, el visitante no solo “ve” Corpus Christi, sino que comprende su peso social y afectivo.
Ferias y mercados: espacios donde la cultura se hace visible
Las ferias locales y los mercados tradicionales son escenarios privilegiados para observar la cultura viva en Cusco de forma cercana. Allí no solo se comercializan productos: se intercambian historias, conocimientos, gestos de confianza y formas de organización que han resistido al tiempo.
Las ferias artesanales que se instalan en fechas clave —como Inti Raymi, Corpus Christi o la Navidad— reúnen a artesanas y artesanos de distintas zonas del Cusco y de regiones vecinas. En estos espacios se encuentran textiles elaborados en telar de cintura o de pedal, cerámica tradicional, imaginería religiosa, tallas en madera y otras expresiones de arte popular.
Un ejemplo emblemático es el Santurantikuy, feria que se realiza cada 24 de diciembre en la Plaza de Armas. Su nombre en quechua significa “compra de santos” y, desde la madrugada, las calles se llenan de mantas extendidas en el suelo, artesanas que acomodan pacientemente cada imagen y familias que buscan la pieza que completará su nacimiento. La plaza se convierte en un gran espacio de encuentro donde se mezcla devoción, arte y economía local.
Importancia de apoyar la artesanía local
Adquirir productos directamente de quienes los elaboran es una forma concreta de contribuir a la continuidad de estas tradiciones. Además del valor estético, muchas piezas concentran:
- Técnicas heredadas de generación en generación.
- Simbología vinculada a la naturaleza y a las divinidades andinas.
- Historias familiares asociadas al oficio artesanal.
Al interesarse por estas historias y valorar el trabajo detrás de cada objeto, el recuerdo de viaje se transforma en un vínculo más consciente con la cultura que lo originó.
Vida cotidiana: lengua, mercados y pequeños rituales
La cultura del Cusco también se expresa en la vida cotidiana, lejos de los escenarios más fotografiados. En los mercados, no es raro ver a alguna vendedora con su florero de ruda para atraer clientes, o escuchar que el quechua sigue siendo lengua de uso habitual, ya sea de forma exclusiva o combinada con el castellano. Prestar atención a las conversaciones, anuncios y saludos en quechua permite intuir que esta lengua no pertenece únicamente al pasado, sino que sigue siendo un pilar de identidad para amplios sectores de la población.
Los mercados tradicionales, como San Pedro, San Blas o San Jerónimo, permiten observar:
- Formas de comercio basadas en la cercanía y la negociación directa.
- La presencia de productos agrícolas que llegan desde distintas alturas y microclimas.
- Puestos de hierbas medicinales, flores para ofrendas y elementos rituales.
En muchos hogares y negocios también se mantienen pequeños rituales, como ofrendas con hojas de coca, mesas de agradecimiento a la Pachamama en agosto o cruces andinas en puertas y techos. Son gestos que, a simple vista, pueden pasar desapercibidos, pero que hablan de una forma particular de relacionarse con el entorno natural y espiritual.
Fiestas típicas y calendario cultural en Cusco
A lo largo del año, la ciudad mantiene un calendario amplio de fiestas típicas que combinan elementos andinos y cristianos. Entre las más representativas se encuentran:
- Inti Raymi (24 de junio): Fiesta del Sol con representación escénica en Sacsayhuamán.
- Corpus Christi (fecha móvil): Procesión de santos y vírgenes hacia la Catedral del Cusco.
- Santurantikuy (24 de diciembre): Gran feria navideña de arte popular en la Plaza de Armas.
- Fiestas patronales de barrios y comunidades: celebraciones de menor escala, pero fundamentales para la vida social local.
Cada una de estas festividades integra música, danza, vestimenta, gastronomía y ritualidad. Vista en conjunto, esta red de celebraciones constituye un mapa cultural que permite comprender mejor cómo se construye la identidad del Cusco en el día a día.
Ser visitante en una cultura viva: recomendaciones básicas
Participar de la cultura del Cusco implica asumir una actitud de respeto y apertura. Algunas recomendaciones para quienes visitan la ciudad son:
- Pedir permiso antes de tomar fotografías a personas, especialmente en mercados, comunidades o durante ceremonias. Un gesto de consulta suele abrir puertas y generar confianza.
- Reconocer que las fiestas no son solo eventos turísticos, sino momentos de gran carga simbólica para la población local.
- Priorizar servicios y productos de origen local, apoyando a pequeñas empresas, guías cusqueños, artesanas y artesanos.
- Evitar actitudes exotizantes o despectivas hacia las costumbres, la lengua o la vestimenta de las personas.
- Informarse previamente sobre el significado de las principales festividades y rituales, para comprender mejor lo que se observa y no reducirlo a una simple “atracción”.
Estas acciones contribuyen a un turismo más respetuoso, en el que el visitante se asume como invitado a una cultura viva y no como mero consumidor de experiencias.
Guía práctica para un viaje cultural a Cusco
Para quienes desean organizar un viaje con enfoque cultural, puede resultar útil considerar algunos aspectos logísticos:
Mejores períodos para vivir festividades
- Junio: mes con alta concentración de fiestas (Inti Raymi, Corpus Christi y otras celebraciones).
- Diciembre: Santurantikuy y celebraciones navideñas con fuerte carácter local.
- Agosto: mes de la Pachamama, con rituales de agradecimiento en distintas comunidades.
Tiempo de estadía recomendado
Entre 4 y 7 días para combinar visitas a sitios arqueológicos, participación en ferias o festividades y recorridos urbanos más pausados.
Propuestas de actividades culturales
- Recorridos guiados por el Centro Histórico con enfoque en historia e identidad.
- Visitas a mercados tradicionales para conocer productos locales y prácticas de compra.
- Talleres de tejido, cerámica u otras artesanías con maestras y maestros locales.
En este contexto, agencias especializadas en turismo cultural, como Jisa Adventure, pueden apoyar en la organización de itinerarios que integren estas experiencias con una logística adecuada y un enfoque respetuoso hacia las comunidades anfitrionas.
La cultura del Cusco como herencia viva
La cultura del Cusco no es un conjunto de recuerdos estáticos, sino una herencia viva que se reinterpreta cada día. Se manifiesta en grandes festividades como el Inti Raymi y el Corpus Christi, pero también en las ferias locales, en los mercados, en la lengua que se escucha en las calles y en los pequeños rituales que persisten en los hogares.
A menudo, lo que queda en la memoria no es solo la primera vista de Sacsayhuamán o la Plaza de Armas iluminada, sino momentos más sencillos: una conversación en quechua y castellano mezclados, una familia compartiendo chiriuchu en Corpus Christi, o una artesana que explica el significado de los símbolos en su tejido.
Recuerda que puedes revisar nuestros tours en Cusco en nuestra web en donde podrás conocer nuestros tours culturales.




Por Sadith Collatupa
Locutora y viajera apasionada por la historia y la cultura del Perú.
