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Comida Peruana: ruta gastronómica una experiencia de sabor y cultura

Escrito por Sadith Collatupa
Actualizado en: 2025-11-26
Cuando se habla de rutas gastronómicas en Perú, no se habla solo de comida rica. Se habla de una mesa donde se sientan la costa, la sierra y la selva al mismo tiempo. De ollas que hierven desde temprano, de mercados que despiertan con el primer grito de “¡casera!”, de recetas que pasan de abuelas a nietos como si fueran pequeños tesoros.
En un mismo viaje puedes probar un ceviche frente al mar en Lima, una sopa caliente en Cusco para espantar el frío de la altura y un rocoto relleno que llega humeante a la mesa en Arequipa. Y descubres que la comida peruana no es solo famosa: es una forma de contar quiénes somos, de qué tierra venimos y qué historia cargamos.
Si estás pensando en viajar y diseñar tus propias rutas gastronómicas en Perú esta guía puede darte algunas ideas, con tres paradas clave: Lima, Cusco y Arequipa. Tres ciudades, tres maneras de cocinar, un mismo país que te invita a viajar con el paladar y con el corazón.
Lima: punto de partida de las rutas gastronómicas en Perú
Casi todos los caminos empiezan en Lima. Y aunque muchas personas la ven solo como ciudad de paso, lo cierto es que aquí puedes comenzar tu viaje de turismo gastronómico con fuerza. Lima es caos, neblina, tráfico, sí. Pero también es la señora que prende su parrilla de anticuchos a las seis de la tarde, la cevichería que se llena un lunes cualquiera y el mercado donde encuentras papas de la sierra, pescado fresco de la costa y frutas de la selva.
El mar en el plato: ceviche, tiraditos y algo más
Imagina esto: estás frente al Pacífico, el olor a mar llega con el viento y en tu mesa ponen un ceviche con limón recién exprimido, ají que pica lo justo, camote dulce y choclo tierno. Es casi una presentación oficial: así sabe la costa peruana.
Alrededor del ceviche aparecen tiraditos, causas, arroz con mariscos, pulpo al olivo… y entiendes por qué muchas rutas gastronómicas en Perú empiezan aquí. Si puedes, combina una cevichería famosa con una más pequeña recomendada por personas locales.
Mercados, huariques y barrios con sabor
Para conocer de verdad la gastronomía peruana, entra a un mercado. En uno solo puedes encontrar:
- Frutas que quizá nunca escuchaste nombrar.
- Decenas de tipos de papa, ajíes y hierbas.
- Puestos donde sirven desayunos contundentes, jugos y caldos.
En barrios como Miraflores, Barranco o Surquillo se mezclan cafeterías de especialidad, restaurantes de autor y huariques tradicionales. Una caminata por sus calles, con paradas para “picar” aquí y allá, ya es una ruta gastronómica por sí misma.
Pequeñas ideas para tu ruta en Lima
- Empezar un día en el mercado, probando jugo y algo ligero.
- Almorzar ceviche y platos marinos cerca del mar.
- Dejar una noche para cocina creativa o menú degustación.
- Pasar por una sanguchería o un puesto de anticuchos.
Cusco: cocina de altura y sabores andinos
Si Lima mira al mar, Cusco mira al cielo y a las montañas. Aquí la cocina cambia: noches frías, altura y ritmo andino. Aparecen papa en todas sus versiones, quinua, maíz, caldos que reconfortan y hornos de barro que nunca descansan.
Platos que abrigan: chiriuchu, sopas y sabores andinos
Uno de los grandes protagonistas es el chiriuchu, un plato festivo que mezcla productos de costa, sierra y selva: cuy, gallina, charqui, maíz, queso, algas y más. Es un mapa del Perú en un solo plato.
Junto a él aparecen chairo, sopa de quinua y caldos de cordero. Y, por supuesto, el cuy al horno o al palo.
Mercados y comedores donde se cocina la vida diaria
Para ver la cocina cusqueña en acción, entra al mercado de San Pedro o a cualquier mercado local. Allí encontrarás:
- Jugos de frutas andinas y amazónicas.
- Panes, quesos y hierbas locales.
- Comedores donde se sirve menú del día en mesas compartidas.
Sentarte a almorzar escuchando quechua y viendo cómo se mueve la vida es también turismo gastronómico en Cusco.
Valle Sagrado: Pisac, Ollantaytambo y Chinchero en clave de sabor
En el Valle Sagrado, el sabor nace del horno de barro, la trucha de río, el choclo con queso y las ollas al fuego lento.
- En Pisac, además del mercado, puedes probar panes de horno y platos caseros.
- En Ollantaytambo, entre calles de piedra, hay sopas, guisos y trucha frita.
- En Chinchero, la comida se une a los tejidos: papa, mote, infusiones y productos de la misma chacra.
Así, el valle se vuelve parte natural de las rutas gastronómicas en Perú: comes y entiendes cómo se siembra, se cosecha y se cocina en la altura.
Arequipa: picanterías, ajíes y tradición a fuego lento
Arequipa tiene otra personalidad: intensa, orgullosa y contundente. Se siente en el ají, en las porciones generosas y en las picanterías.
Picanterías: donde la mesa se vuelve fiesta
En una picantería verás mesas largas, bancos de madera, ollas enormes y un batán listo para los ajíes. El ambiente es cálido y ruidoso; la comida llega para compartirse.
Algunos infaltables:
- Rocoto relleno con pastel de papa.
- Chupe de camarones, espeso y reconfortante.
- Adobo arequipeño, desayuno clásico de domingo.
Salir de una picantería es salir más feliz, más lento y con el corazón lleno.
Tradición y propuesta contemporánea
Además de las picanterías, el Centro Histórico de Arequipa ofrece cafés en casonas antiguas, restaurantes que reinventan clásicos, heladerías con sabores locales y bares donde el pisco se mezcla con frutas de la región.
Una mini ruta podría ser:
- Almorzar en picantería.
- Caminar por el centro y tomar un café con postre.
- Cenar en un restaurante de cocina moderna con ingredientes locales.
Así, no solo pruebas platos: ves cómo la tradición se adapta y sigue viva.
Cómo armar tus propias rutas gastronómicas en Perú
Con Lima, Cusco y Arequipa como ejes, tienes un mapa perfecto para crear tu propia aventura de sabor.
Algunas ideas
- Ruta costa–sierra: empezar en Lima (mar y cocina criolla), seguir a Arequipa (picanterías y ajíes) y cerrar en Cusco (cocina andina de altura).
- Ruta de mercados: en cada ciudad, dedicar medio día a un mercado, desayunar allí, conversar con vendedoras y probar frutas nuevas.
- Ruta tradición vs. modernidad: elegir un lugar clásico donde comen las familias y otro contemporáneo para ver cómo la cocina peruana se transforma sin perder su raíz.
Si prefieres llevar algo más organizado, muchas agencias ofrecen experiencias de turismo gastronómico: tours de mercados, clases de cocina, visitas a chacras, catas de pisco, cenas maridaje… puedes elegir lo que mejor conecte contigo.
Tips para disfrutar la gastronomía peruana con respeto
Mientras vas sumando platos, también puedes sumar gestos que cuidan el lugar que visitas:
- Pregunta y escucha: a quien cocina, al mozo o a la vendedora del mercado. Muchas veces, la mejor parte del plato es la historia que lo acompaña.
- Sal de la zona turística: con seguridad y recomendaciones locales. Un menú en un comedor de barrio puede mostrarte una mirada más auténtica.
- Cuida el entorno: evita desperdiciar comida, lleva botella reutilizable y respeta horarios y espacios en mercados y picanterías.
- Apoya negocios locales: cada vez que eliges un lugar pequeño o familiar, ayudas a que esa cocina siga viva.
Rutas gastronómicas en Perú: cuando la mesa también es mapa
Al terminar un viaje por Lima, Cusco y Arequipa, es probable que recuerdes con la misma intensidad una vista desde un mirador y un plato servido en una cocina sencilla. Porque las rutas gastronómicas en Perú hacen algo especial: te permiten conocer el país bocado a bocado.
Un ceviche junto al mar, un caldo cusqueño en un mercado, un rocoto relleno en una picantería arequipeña… cada uno de esos momentos habla de cultura, sabor y tradición. Y también de quienes estuvieron detrás: quien sembró, quien pescó, quien vendió, quien cocinó.
Si decides hacer de la comida peruana el hilo conductor de tu viaje, descubrirás que las historias no solo están en los paisajes: también están en las mesas, en los fogones y en las conversaciones entre plato y plato. Y es muy probable que, ya de vuelta en casa, no extrañes solo una foto, sino ese sabor que se quedó en la memoria y que intentarás recrear como puedas.
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Por Sadith Collatupa
Locutora y viajera apasionada por la historia y la cultura del Perú.
